Molestias que le quitan el sueño

"Trastornos del sueño infantil"*

A veces nuestro bebé no puede dormir y nosotros no entendemos porqué. Los motivos pueden ser varios, enterate en esta nota.

Cólicos

No se posee una explicación convincente pero el hecho es que durante los primeros meses de vida, bebés absolutamente normales sufren cólicos. Los cólicos consisten en ataques periódicos de gritos penetrantes y agudos aparentemente causados por un dolor intenso y acompañados de estiramiento y elevación de las piernas, ruidos en el abdomen y gases. Suelen presentarse por las noches y normalmente mejoran transcurridos tres o cuatro meses.

¿Tu bebé llora desconsoladamente al final de la tarde y no hay consuelo a su pena?

Sí que lo hay, quizás no logres callarle pero seguro que si pruebas esto le ayudarás a sentirse mejor:

- No le dejes llorar solito, lo está pasando mal, no sabe qué le ocurre y aunque no puedas evitar que llore, estás haciendo mucho por él si lo tienes en tus brazos mientas pasa por esto. Relájate, no es culpa tuya y su dolor no es fruto de tu inexperiencia, te estás comportando como una supermamá o superpapá si no eres insensible a su llanto y le consuelas con tu compañía.
- Dale calor, prueba con una bolsa de agua templadita en su barriga, o sostenlo boca abajo con tu brazo y tu mano apoyada en su barriga.

Con estas sugerencias posiblemente no logres que deje de llorar si está pasando un cólico, pero con toda seguridad le estás ayudando a sentirse mejor.

Gases

Un bebé, al llorar y gritar, está inspirando una gran cantidad de aire. Cuando se le toma en brazos y se le sujeta en una posición vertical, se está facilitando la expulsión del aire en forma de eructos. Pero el motivo del llanto no tiene porque ser que el niño tenga ganas o necesidad de eructar, sino por ejemplo el frío, el aburrimiento o la necesidad de compañía.

Los gases no son otra cosa más que el aire que el bebé ha tragado. La mejor forma de intentar remediar esto es intentar que el niño inspire la menor cantidad posible de aire, durante su alimentación y cuando llora.

Catarros, tos, mocos....

Tiene su nariz tapada y no puede respirar, ¡ni siquiera comer! O tose toda la noche entorpeciendo su descanso... ¿Cómo aliviarle?

- Ante todo, que le vea su pediatra, hay que tener controlado en todo momento ese catarro.
- Para suavizar la garganta irritada dale una cucharadita pequeña de aceite de oliva
- Para la CONGESTIÓN, va bien elevar la parte superior de la cuna colocando bajo el colchón algún libro para que quede más elevado el pecho y así la mucosidad no suba a las vías altas impidiéndole respirar.
- También va bien para aliviar la congestión hacer vapor ya sea con un aparato humidificador, o colocando un recipiente con agua o una toalla mojada sobre el radiador.
- Puedes aliviarle a la hora del baño, antes de acostarle si dejas abierta la ducha chorreando agua caliente, si está muy congestionado, le echas unas gotitas de suero fisiológico y junto con el vapor de la ducha, le alivia bastante.

Trastornos emocionales

Sucesos como la hospitalización de uno de los padres, el nacimiento de un hermano, la muerte de una mascota o incluso la excitación propia del día de Reyes, son hechos que pueden alterar el patrón de sueño de cualquier niño.

En estos casos hay que intentar comprender que es lo que preocupa al niño, hablarle, tranquilizarle y darle explicaciones. Trastornos emocionales pueden estar presentes en niños muy pequeños, que reaccionan al estrés de los padres o a cambios en el ambiente familiar. Puede crearse un círculo vicioso particularmente difícil de romper cuando un niño reacciona al estrés de los padres y comienza a dormir mal, lo que a su vez aumenta el estrés de sus padres.

Cansancio

Hay ocasiones en las que el nerviosismo y la actividad de todo un día agotan al niño, y el cansancio le impide conciliar el sueño. A pesar de estar físicamente exhaustos no consiguen conciliar el sueño. Por lo general se trata de una simple dificultad para relajarse y desconectar.

Si se sospecha de esto, hay que intentar que no se excite mucho a la hora de dormir y si es necesario adelantarle la hora de ira la cama.

Alimentación

En los bebés a menudo se considera que el hambre es la razón por la que se despiertan. Tradicionalmente se ha creído que un bebé bien alimentado dormirá profundamente hasta que necesite comer otra vez, pero se ha demostrado que esto no siempre se cumple. Algunos bebés muy bien nutridos duermen menos que otros que padecen deficiencias en la alimentación. Las madres que han sido educadas bajo la creencia de que si su hijo duerme mal, es por un defecto en su alimentación, proporcionara al mismo raciones extras de comida, o adelantando la alimentación complementaria, cuando se trata de lactantes, provocando cólicos, o intolerancias.


*Dr. Haslam, Ed. Martínez Roca


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