La familia y los libros: niños con enfermedades terminales aseguran que es lo mejor de sus vidas

Un médico les preguntó y demostraron valorar otros aspectos de la vida

Un pediatra especializado en cuidados paliativos e integrante del programa Ciudad del Cabo Paedspal le preguntó a sus pacientes -niños de entre cuatro y nueve años con enfermedades terminales- qué fue lo mejor de su vida. Su objetivo era romper con la constante negatividad de las redes sociales, como es el caso de Twitter. Buscaba hacer algo inspirador y se sorprendió al llevarlo a cabo, según informa la BBC.

El médico instalado en sudáfrica, Alastair McAlpin, confesó que lo mejor de su trabajo es conocer a niños extraordinarios y a sus familias. "Recorro un camino especial con ellos", agregó.

De todas formas, no es una tarea fácil para el profesional por el estado de salud de los pequeños."Si bien es horrible cuando un niño muere, una de las mejores recompensas es una muerte digna y sin dolor. Si puedo hacer que sus vidas sean un poco menos malas, vale la pena. Eso me ayuda a seguir adelante", sostuvo.

El doctor le preguntó a varios de sus pacientes "qué habían disfrutado de la vida y qué le dio sentido". El fin era compartir las respuestas en su cuenta de Twitter. Ningún niño dijo que deseaba haber visto más televisión, ni haber pasado más tiempo en Facebook. Tampoco sostuvieron que les gustara pelear con los demás, ni que disfrutaran de la estadía en el hospital.

"Si puedo hacer que sus vidas sean un poco menos malas, vale la pena. Eso me ayuda a seguir adelante"

Uno de los aspectos mencionados por todos fue que les encantan los libros y que le cuenten historias, sobre todo si quienes lo hacen son sus padres. "Harry Potter me hizo sentir valiente", dijo uno de los infantes; '¡Quiero ser un gran detective como Sherlock Holmes cuando esté mejor!'', exclamó otro.

Todos ellos confesaron que aman el helado y que les gusta ir a la playa. También les encantan los juguetes y sus superheroes.

Asimismo, varios manifestaron su deseo de no haber perdido tanto tiempo preocupándose por lo que otros pensaban y empezaron a valorar que las personas los trataran con normalidad. Algunos de los comentarios al respecto fueron:"A mis verdaderos amigos no les importó cuando se me cayó el pelo"; "¡Jane vino a visitarme después de la cirugía y ni siquiera se dio cuenta de la cicatriz!'".

"¡Jane vino a visitarme después de la cirugía y ni siquiera se dio cuenta de la cicatriz!'"

"Casi todos valoraron la bondad por encima de otras virtudes", indicó McAlpin. Esto se refleja para ellos en la actitud que tienen otras personas hacia ellos. De igual forma, la gran mayoría de ellos contaron que amaron a las personas que los hicieron reír: "¡Mi papá hace unas caras divertidas que me encantan!", dijo uno.

Por último, cada uno de los pequeños pacientes valoraron -como lo más importante- el tiempo que comparten con sus familias. "¡Mamá y papá son los mejores!";"Mi hermana siempre me abraza fuerte"; "¡Nadie me ama como mami me ama!", dijeron.

Luego de la larga lista de comentarios de los pequeños,que publicó el especialista, hizo un último tuit que decía:

"Sé amable. Lee más libros. Pasa tiempo con tu familia. Haz chistes. Ve a la playa. Abraza a tu perro. Dile a esa persona especial que la amas. Estas son las cosas que estos niños desearían haber podido hacer más. El resto son detalles. Ah... y toma helado".


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